He descubierto, que además de compartir aquellas cosas que a mi me gustan y me hacen reflexionar, con el hecho de publicarlas en el blog, tengo a mi disposición mi propia biblioteca. Cuántas veces me ha ocurrido, que he querido recomendar a alguien un vídeo que vi hace un tiempo y que sé que le va a gustar, pero no logro acordarme de como se llama el vídeo ni de como llegué a él. Ahora, si eso me pasase, entro a mi blog, y lo busco.
El rollo introductorio era por que he decidido que de cuando en cuando voy a publicar recetas de mi madre. Así además de que a alguien puede que le interese, me aseguro un método de acceso a ellas.
Soy penoso en la cocina. A ver, penoso... sé freír, hacer una tortilla, macarrones y si me das los pasos para hacer la receta es probable que me salga bastante bien, pero para de contar. No por que no me guste, al contrario, las contadas ocasiones en que me envalentono en la cocina, las disfruto.